Me desperté temprano y relampagueaba. Estaba teniendo sueños eróticos; hacía mucho que no soñaba algo así. En la cama traté de estirar bien todas las extremedidades porque me dolía todo el cuerpo, pero no se me pasó.
Me fui a bañar para relajarme pero no había agua caliente.
Me lecanté, me hice un té verde, prendí un cigarrillo, me puse a escribir ésto.
Leí una nota sobre la generación Y. Qué carajo.
El té verde es inmundo. Tiene sabor a taza de vidrio azul transparente en casa de tía abuela.
Me duele mucho la cabeza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario