sábado, 19 de julio de 2008

Febrero 2008 - Cesare

8 de noviembre 1938

No se puede conocer el propio estilo, y usarlo. Se usa siempre un estilo preexistente, pero de una manera instintiva que plasma otro actual. El estilo presente se conoce sólo cuando es pasado y definitivo y se vuelve a recorrerlo interpretándolo, es decir aclarándose cómo está hecho.
Lo que estamos escribiendo es siempre ciego. Si nos conviene (es decir, si después, volviéndonos a él, lo estimaremos acertado) no podemos, de otro momento, saberlo. Sencillamente lo vivimos y es claro que las astucias, las destrezas que en él empleamos, son otro estilo precedentemente compuesto, extraño a la sustancia del actual.
Escribir es consumar los malos estilos poniéndolos en práctica. Volver sobre lo ya escrito para corregir es peligroso: se yuxtapondrían cosas diferentes.
¿No hay, entonces, técnica? La hay, pero el nuevo producto que cuenta es siempre un paso adelante sobre la técnica que conocíamos y la que va naciendo bajo la pluma sin que nos demos cuenta.
Que conocemos un estilo quiere decir que nos hemos dado cuenta de una parte de nuestro misterio. Y que nos hemos prohibido escribir de ahora en adelante en este estilo. Llegará el día en que hayamos descubierto todo nuestro misterio y entonces ya no sabremos escribir, es decir, inventar el estilo.


Cesare Pavese en El oficio de vivir

Enero 2008 - ...cuando atraviesa el jardín el viento en monopatín....

No saber casi nada de diferentes cosas es mi especialidad. Puede que sea por falta de confianza (sí....es más que probable que sea eso).
Sin embargo, del último tiempo hacia acá, aprendí varias habilidades, y casi que acepté con gusto y cierta grata sorpresa cualidades que estaban instaladas en mí desde el vamos.
Sí, acepto que soy dramática y poco práctica, pero también soy valiente y muy leal con lo que aprecio.
Justamente por esa lealtad, es que temo tanto que se me vayan las cosas de las manos.
Aprendí a ser menos drástica y tomar ciertas cosas, cierta gente, como un combo completo. Dentro de un contexto. Trato de elegirme primero.
Estoy muy feliz por todo ésto.
Hacía mucho tiempo que no me sentía así.-

Noviembre 2007 - Racconto

Se me dan los posts cortos últimamente, pero porque me resulta más fácil no explicar lo que siento, abstraerlo y hacerme la interesante.
Así funcionan muchísimos blogs, de hecho.
No tengo por dónde empezar a contar si quiero, porque me agobia o me intimida o me da paja.
Venía andando por un camino con rispideces, pero cada vez mínimas, y ahora parece haberse despavimentado todo.
Me late fuerte y rápido el corazón y me asusta. Cuando es así, empiezo a respirar entrecortado y a agitarme. Me volví a comer las uñas. Me salió un grano gigante en el entrecejo.
Este año subí 10 kilos.
Me dicen que trate de separar por momentos, que no meta todo en la misma bolsa, que no es todo lo mismo, que he dado grandes pasos.
Pero volví a tener miedo, y me da miedo volver a tener miedo.

Octubre 2007 - Abandono

Me desperté temprano y relampagueaba. Estaba teniendo sueños eróticos; hacía mucho que no soñaba algo así. En la cama traté de estirar bien todas las extremedidades porque me dolía todo el cuerpo, pero no se me pasó.
Me fui a bañar para relajarme pero no había agua caliente.
Me lecanté, me hice un té verde, prendí un cigarrillo, me puse a escribir ésto.
Leí una nota sobre la generación Y. Qué carajo.
El té verde es inmundo. Tiene sabor a taza de vidrio azul transparente en casa de tía abuela.
Me duele mucho la cabeza.

Junio 2006 - roca roja.

¿Cuáles son las raíces que prenden, qué ramas
brotan de este cascajo? Hijo de hombre,
tú no puedes decirlo, ni imaginarlo, pues sólo conoces
un cúmulo de imágenes donde reverbera el sol.
El árbol seco no cobija, el grillo canta monocorde,
la estéril piedra no mana agua. Sólo
hay sombra bajo esta roca roja.
(Ven a la sombra de esta roca roja),
voy a enseñarte algo diferente
de tu sombra que marcha a largos pasos contigo en la mañana,
0 de tu sombra, irguiéndose al ocaso para ir a tu encuentro;
voy a enseñarte lo que es el miedo en un puñado de polvo.

T.S. Eliot
La Tierra baldía (Fragmento)

Junio 2006 - El Patio

Al pasar la barca, me dijo el barquero:las niñas bonitas no pagan dinero.
Al volver la barca me volvió a decir: las niñas bonitas no pagan aquí.
Yo no soy bonita ni lo quiero ser.
Las niñas bonitas se echan a perder.
Como soy tan fea yo lo pagaré.
Arriba la barca de Santa Isabel.

Mayo 2007 - Idiota

Cuando estoy enojada, puedo escribir. Puedo escribir y haerme la irónica y usar toda mi acidez y ocultarme tras el sarcasmo y blá. Cuando estoy triste, no puedo sacar nada. Cada palabra me parece que no contiene la suficiente contundencia como para acercarse a lo que yo estoy sintiendo.
Sin embargo, y con mucho esfuerzo, ahora estoy escribiendo, porque así abro canillas para el cauce emocional: por los ojos, por los dedos-teclas, por la palabra.

Abril 2007 - No vive ya nadie

—No vive ya nadie en la casa —me dices—; todos se han ido. La sala, el dormitorio, el patio, yacen despoblados. Nadie ya queda, pues que todos han partido.

Y yo te digo: Cuando alguien se va, alguien queda. El punto por donde pasó un hombre, ya no está solo. Únicamente está solo, de soledad humana, el lugar por donde ningún hombre ha pasado. Las casas nuevas están más muertas que las viejas, por que sus muros son de piedra o de acero, pero no de hombres. Una casa viene al mundo, no cuando la acaban de edificar, sino cuando empiezan a habitarla. Una casa vive únicamente de hombres, como una tumba. De aquí esa irresistible semejanza que hay entre una casa y una tumba. Sólo que la casa se nutre de la vida del hombre, mientras que la tumba se nutre de la muerte del hombre. Por eso la primera está de pie, mientras que la segunda está tendida.

Todos han partido de la casa, en realidad, pero todos se han quedado en verdad. Y no es el recuerdo de ellos lo que queda, sino ellos mismos. Y no es tampoco que ellos queden en la casa, sino que continúan por la casa. Las funciones y los actos se van de la casa en tren o en avión o a caballo, a pie o arrastrándose. Lo que continúa en la casa es el órgano, el agente en gerundio y en circulo. Los pasos se han ido, los besos, los perdones, los crímenes. Lo que continúa en la casa es el pie, los labios, los ojos, el corazón. Las negaciones y las afirmaciones, el bien y el mal, se han dispersado. Lo que continua en la casa, es el sujeto del acto.


César Vallejo.-

Abril 2007 - La barra espaciadora

Hola querido teclado:
¿Cómo has estado? Sí, sé que nuestra relación no es lo que solía ser, y en gran parte este distanciamiento tiene que ver conmigo, que "me dejé estar".
Ya no te sobo como antes, ya no te acaricio y golpeo ni me excito con el galopecito tacatá tacatá de las yemas sobre tus teclas, no porque no me guste, sino porque ya no lo hago.
No se bien por qué, pero ya no lo hago.
O sí, no me han dado ganas últimamente -últimamente un año- y ahí se quedó nuestro amor.
No te enojes, es lo más honesto que te puedo decir. O sí, enojate, tenés motivos, pero mi respuesta será la misma. Decir no tenía ganas no es algo fácil, tecladín. Es más fácil inventar algo o culpar a otros o culparme a mí, pero decir no tengo ganas me hace sentir más fuerte orque es una verdad que aún sabiendo lo vulnerable que aún está frente a los ojos de otro, tiene el peso suficiente como para mover piezas por sí misma.
Y sigo sin ganas. Bah, acercarme y miamrte mientras te soy honesta hace una diferencia, no? Ja, hermoso! Me encanta verte sonreir.
Yo también extraño sacarte letra a letra con placer, y el tacatá tacatá y alzar los ojos y leer los gititos que te arrancaba.
Vamos de a poco, sí?
Reencontrémonos pero desde un lugar tranca.

Abril 2007 - VG

Mandy: I don't think I have what you're looking for.
Arthur: I think you do, actually.
Mandy: Oh, yeah? what makes you say that?
Arthur: That smile for one thing.
Mandy: Well, smiles lie.

Marzo 2007 - No no, no. No.

Ayer me compré una birome en un bazaar, de esas que vienen con plumitas y purpurina y algun objeto grande arriba, en este caso una estrella de plástico celeste, cubierta de brillitos, enorme, que se mueve cuando movés la lapicera, y tiene una plumita celeste también; muy linda. Difícil guardarla en la cartuchera, eso sí.
Como soy una coleccionista de cosas lindas e inútiles (L&U), pero mi pieza no está preparada para recibir objetos de esa índole, supongo que la pondré en un lapicero que inventaré con un frasquito de vidrio de los yogurths Parmalat o algo por el estilo. Después, ahí mismo, podré ponder la otra lapicera con plumitas, pero amarillas, con forma de corazón arriba. Y la que tiene cabeza de nenita con hebras de lana como pelo, hebras rosadas.
También tengo que hacerle lugar a mis muñecas. Electra está acostada sobre mi cajonera, envuelta en un pañuelo lila a lunares blancos, totalmente desnuda. Le saqué la ropa para ¿lavársela? y ahí la dejé, tapada al menos. Me da mucha impresión verla así sin embargo no puedo sentarme y vestirla, o lavarle la ropita y vestirla. No me dan ganas.
A Elementhia se le está apelmazando el pelo....y de sólo pensarlo me da desesperación, porque no sé cómo hacer si se le pone todo duro, no puedo lavárselo, a las Barbies no se les puede lavar el pelo, nunca quedan bien. Menos ella, que tiene un peinado más bien complicado y glitter y etc.
También tengo el horrible recordatorio, cada vez que entro a mi pieza y veo el maletín de maquillaje, que necesito contactar a mis profesoras para ver si puedo seguir capacitándome, o ver si las puedo asistir en algo, o algo, algo. Pero no puedo, me da miedo, tengo miedo de hacerlo mal, de enfrentarme con que eso tampoco puedo hacerlo como yo quisiera, y siempre alguna excusa, el sueño, la mugre, la cama, el teléfono que perdí, el dónde está el papelito, el a esta hora no hay nadie, el tengo que juntar ropa. Tengo que juntar ropa de verdad, está toda amontonada arriba del puff.

Además de eso me pasan tantas otras cosas, tan intensas a veces. Per mi preocupación se basa en la muñeca, el foro, mi sitio web, el tema de Tori Amos que quería bajar, el disco rígido que no funciona, y me pregunto por qué no me pongo en copada y me doy una mano.

Marzo 2007 - Sí

Bla blablabla bal bl abla b lalablabla larabla laralá bláblá.
Blabla, larablá, bla. Bla! Blabla blá laralá? Blah.
Bla bla, blablabla, laalala lalaralá bla, blabla. Laralá blablablah.
Blablabla....blablablá. Larablá bla laralá blabla bla lara.
Laralá, lara, blablá larablablalá.
Blah, blah, blah, lara blah lará blá blá blá. Blabla laralalalalalá.
Blabla laralala, blablablabla bla bla blabla bla blablabla bl ala laralá bl.
Laralalá, bla bla, lara.
Laralalalá, larala, blabla, laralalá blabla y lalalá los ojos.

Diciembre 2006 - "De los errores se aprende, che!"

Desde mi punto de vista, arrepentirse de relaciones pasadas es un estupidez. Lisa y llana. Uno es lo que es gracias a las experiencias vividas, y renegar de ellas no es otra cosa que un paso más en el camino de la negación.
La gente que conocemos y la manera de relacionarnos con esa gente no es un criterio que se tenga desde el vamos, sino algo que se pule, justamente, por fogueo. Podemos decir "no" a algo porque quizás en oportunidades anteriores dijimos "sí" y salimos heridos.
Ampararse en los supuestos errores que uno comete al elegir a un otro con el cual relacionarse es subestimar el propio criterio -para empezar-, es restarle peso a la parte responsable de uno en la elección hecha, es confiar cuestiones personales, íntimas y afectivas a la pura negligencia del destino.
Ahora, realmente, ¿pudimos ser tan ciegos, pudimos equivocarnos tanto? ¿El otro nos obligó a hacer algo?
Estoy harta de ver y oír en todos lados justificaciones del tipo maitenescas respecto a las relaciones. Harta. Con los ovarios al plato, gratinados. Es más fácil cargar de mierda la figura del otro para superar el dolor, está bien, no lo comparto, pero es válido. Me parece una pelotudez engañarse con eso, pero es válido.
Somos unas pobres víctimas de relaciones pasadas que ¡oh!, nos han hecho sufrir. No capitalizamos nada si la archivamos como un error, no no. Pasa que hacerse cargo afectivamente de uno mismo es muy jodido. Es una empresa noble, sin duda pero, para qué hacerlo? Pst, 'cuchame...
HARTA.
Sí, amamos y no siempre nos va bien, sí, pero desprestigiar todo lo que elegimos a conciencia y -permitanme la cursilada- a corazón, no puede ser un error. Que las cosas no resulten, puede ser un fracaso, una pérdida -no de tiempo-, pero...¿un error?
Principalmente es un dolor muy grande, y no todos lidiamos bien con el dolor. Es más fácil lidiar con el odio, sentimiento inverosímil si los hay. Es más fácil pero no resiste al menor análisis.
Lo que asusta es que la gente sigue relacionándose con estos conceptos que a mí, francamente, me escandalizan. No porque yo sea una persona de gran madurez emocional, sino porque veo cómo esta manera de lidiar con las pérdidas se desencadena a mi alrededor y nadie se detiene un segundo a ponerse a sí mismo en duda, o a cuestionar el consuelo de idiotas que considerar un error a lo que te hizo crecer -de cualquier manera- es.
Yo no me arrepiento de haber amado a nadie, nunca, porque en es emomento era real.
Sí, claro, hubiera deseado que las cosas salieran mejor en muchas ocasiones.
No podría haber disfrutado de mil cosas que ahora sí si no las hubiera pensado, cuestionado, ganado o perdido. Sí, voy a hablar desde mí, que es el único terreno que tengo más o menos tanteado y, ¡claro que sí! todo ésto que digo es un trabajo que al menos trato de tomarme.
Dejense de joder, por favor. Es un gran paliativo, como salir a ponerse en pedo y garchotearse a alguien para sentirnos mejor y "mandarse cualquiera" -pensar que hay gente que realmente da esos consejos-, como "él/ella no se merece a alguien como vos" -o la patética "no sabe lo que se pierde"-.
Pero es eso, un paliativo.
Hay que hacerse cargo del deseo de uno, así haya pasado. Y si no salió según lo planeado, preguntárselo, replantearse, pero ponerse uno también en duda.
Que Sex and the City en la vida real, no funciona.


Ahí ta, el post "profundo" del año.


Pero es que me saca.-

Diciembre 2006 - A B C

Es cielo
se ve plateado

Octubre 2006 - Dragón y cerdo

Me repitieron, condensados: la cuenta es regresiva. ¡Valeroso el truhán!, pensaba.
Un viejito-aceituna me dio las directivas y yo tomé notas prolijas en mi cuaderno.
¡Arre, arre! Vos llevabas las riendas del dragón que nos transportaba. Yo me apoyaba en tu espalda; se me entrecruzaban los ojos.
-Voy a conducir al dragón por un rato, Cara de Melinda.
- Y yo luego, c' est bien. Me adormezco en tu nuca.
- Eso está bien.

Andábamos así, a loco, investigando alguna cosa: vimos un castillo, una medusa de piedra, un paréntesis discursivo con un grupo de comas.
-¿Adónde vamos?- La montura se estaba descosiendo. El dragón marchaba ahora a paso de camello.
Crecía ralo el pasto verde flúo, poquito desparejo. Llegamos a un lago donde se bañaba una ninfa.
-Hermosa.
-Sí.
Nos indicó el camino de algo; vi que tomabas nota. Yo leía unas inscripciones que bordeaban las orillas.
-Quiero dormir un rato.
-Dormite. Que me voy a mojar los pies a ese charco.
El dragón bajó el cuello, y yo me deslicé lomo abajo. Dragón-tobogán. Caí de cola en la acera blanca que había aparecido.
-¿Dragón anciano? ¿Cuál es tu gracia?- y algo me dijo, pero yo no entendía su lengua.

Me hice un bollito baja su ala pelada y entonaste un lullaby de lejos.

I lost my medal
in this cocoon
How I wish the winter
could guide us

o

Why don't you fly
my heartache,
my tiny snowflake


Yo contenía la risa y me tarareaba despacio para mí sola: Lalala me decía my time my lullaby, my precious time....I could sleep forever and you could leave y me decías que mis canciones eran ridículas.

-Soy el Caballero de la Noche. Busquemos una princesa.
-Y dale. Yo soy el paje.
-Bueno.
Y me diste una palmadita en el hombro.
-Yo me llamo P, vos, P5.
-¡Un número extraño!
Nos escapamos en puntitas de pie. Con unas ramas hicimos las espadas.
-Magic wooden sword! Blablablá, I'll never forgive you, miserable!
Me empujaste contra un árbol, desafiándome a duelo. Yo pateé las hojas.
No tardamos en romper las espadas como ramas secas.
Vos tenías dos dagas cortas; yo, palitos chinos.
Viste la hora y corrimos a buscar al dragón-dromedario.
-No juego al caballero no más.
-Robemos rabanitos a la bruja.
Mi vestido era corto y acampanado y vos me pellizcabas los enaguas.
-Magnífica noche.
El dragón se había muerto, y fabricamos un rinconcito con las escamas y los pelos. Yo le arranqué las gasas al vestido para armar un muñequito sagrado.
-Yo soy un príncipe.
Suspiré.
-Ridículo.
Vos Príncipe.
-Y el altar es éste, de la sacerdotisa, de la cerda.
Vamos a lavar las culpas, y te froté las manos en la cabeza.
-No te rías en el templo.

Octubre 2006 - Plastipinturita

Prendo el ventilador y tengo miedo de que se desprenda y me decapite. Son como las tres de la tarde, no puedo dormirme y tengo que dormirme.
Apurada por anotar unas palabras me transporto de mi cama hasta el puff rosado donde está la mochila con el block de hojas largas e inservibles.
No puedo dejar de fumar y esta pieza parece un campo de batalla; los pantalones cagaron a trompadas a un par de remeras y otras tantas medias quedaron muertas unas y agotadas otras en diferentes sectores de la habitación.
Tengo un cansancio abrumador, pero peor es el calor de esta tarde, que viene a ser mi noche. El celular dice que ya son las tres y veinte, qué hago, se me enrosca el camisón de vieja entre las piernas fláccidas. El aire del ventilador me pone nerviosa, mi hermano me mira de nuevo con cara de orto cuando voy con cara de orto a servirme agua a la cocina.
Piensa sus horarios son un quilombo o ella es un quilombo, y yo paso por el baño y me veo la ceja que me depilé con demasiada pasión.
Me tiro a leer, a fumar la segunda ronda, me como los pedacitos que le sobran al pulgar, apago la luz, la prendo, salto a la cama por miedo -por más miedo- a que alguien me agarre los tobillos y cuando escucho un avión me asomo para ver que no sea un tsunami.
Prendo la tele en canal nueve de hadad, porque nuestro sistema de cable con papa y agujas lo agarra mejor que a ninguno y pienso si hay un tsunami lo van a decir en la tele o va a sonar el teléfono, mi mamá desesperada o alis gritando ¡tenías razón, en Buenos Aires pueden haber tsunamis!
En un segundo vuelvo a ser yo sola en la cama de dos plazas perteneciente a una judía cancerosa que ya no está entre nosotros. Me siento mal por haber hablado así de ella, por no escribir nada que me genere placer al escribirlo, por no lavarme los dientes tan seguido, por tener un culo muy grande, etcétera. Por no saber decirle a la gente basta de hablarme, hoy me hablaron mucho, por no poder dormirme a tiempo cuando no tengo tiempo para nada, por tener miedo, por ser sucia y desordenada, etcétera, etcétera, y me hago una paja pensando en Bowie en la época de Low y sigue siendo día martes de un año gomoso, choto, de un año de masa cruda.

Agosto 2006 - El título lo pongo después de haber escrito algo, a no ser que surja naturalmente en la pulsión de escritura. No surgió nada.-

La cagada, en mi opinión, no es que nos queramos creer que no nos importa que nuestro blog sea más o menos leído, o quién lo lee, etc, sino la pose.
Me doy cuenta que hay cosas que dejo de escribir porque ganan contundencia si las reforumulo y me pongo a redactar como una egresada del Colegio Nacional (ya saben a qué me refiero).
Qué sé yo, la contundecia al pedo, no? Viste la mina que decía que ella en su blog publicaba lo que se le cantara, total cuando escribiera en serio iban a tener que pagar por leerla, es eso, eso lo que me asusta e indigna, la gente que hace esas separaciones, que la gente haga esas separaciones, o que un blog tenga más o menos éxito a partir de la cantidad de comments que recibe.
Sí, claro, todos pasamos esa etapa de "a ver si alguien me dejó algun comment?", o al menos todos los que yo conozco. Sí, sí, es re triste, lo que quieras, pero por lo menos es una vanidad honesta...si nos dejan comments es porque nuestro texto genera algo en un otro que nos lo que quiere decir (o algo, a veces son sólo saludos y cosas así), y eso por supuesto que es gratificante. ¿Por qué íbamos a tener un blog si no es para ser leído? ¿Por qué cualquier persona publicaría algo si no es para que la lea otro? Escribo para mí, sí, sí, cómo no. Te lo creo, pero no me digas eso si tenés un blog. Queremos que nos lean y el aditivo de los comments genera ese feedback inmediato que no se tiene al publicar en papel, ponele, y está bueno.
Pero de ahí a que un blog comience a existir a partir del comment o las visitas que recibe me parece horrendo, me da miedo la idea, tanto como la palabra éxito y los usos que se le da.
Pensaba todo ésto a partir de las 10000 visitas de este blog, que está bueno compartir eso, que por supuesto que me gusta que entren a mi blog, que lean lo que escribo, y que me hago cargo de ello, pero que en otra época no y que, bueno, me di cuenta de mis diferentes etapas como blogger y de cómo viví/vivo esto de tener un blog, y que publicar no es moco de pavo.
Nada, sigue larguísimo así que mejor lo corto acá.

Junio 2006 - Eso

Hay gente que escribe por puro desahogo, gente que escribe por fama, gente que se sienta a escribir un poema, gente que escribe por placer, gente que escribe para ser escritores, gente que escribe sin saber qué género está escribiendo, gente que escribe exclusivamente para otros, gente que cree que escribe sólo para sí mismo, gente que escribe pensando en publicar, gente que escribe para sus blogs, gente que vive presa de su escritura, gente que se traba dos meses con una palabra o un verso, gente que juega con la escritura, gente que quiere escribir a la manera de, gente que escribe automáticamente, gente que tiene ideas y luego las escribe, gente que lee entre líneas, gente que busca entender lo que escribe, gente que no busca entender lo que escribe, gente que escribe porque le gusta leer, gente que escribe porque leyendo se inspiró, gente que jamás se inspira, gente que no cree en la inspiración, gente que hace lobby de la escritura, gente que se autopublica, gente que publica a otros, gente que no sabe que hay vida más allá de cortázar, demasiada gente que adora a pizarnik sin siqueira saberlo, demasiado gente que adora a pizarnik sabiéndolo, gente que leyó a girondo y creyó que ahí moría la vanguardia, gente curiosa por nuevas lecturas, gente que prefiere lo canónico, gente que le chupa un huevo si es canónico o no canónico, gente que no sabe qué le gusta pero lee igual, gente que lee lo que le llega a las manos, gente que quiere escribir un libro, gente que quiere escribir un cuento, gente que quiere escribir un poema, gente que se deja sorprender por el género a fines de la propia escritura, gente que quiere que la gente pague por sus textos, gente que publica con algunos sí y otros no, gente que cree que poesía es sólo pablo neruda, gente que dice que no entiende la poesía, gente que dice que no hay que entender la poesía, gente que dice que la poesía no se define sino que se reconoce, gente que escribió sobre los emdios de transporte, gente que está obsesionada con escribir sobre gente que escribe y que fuma, gente que fuma y que escribe en su cuadernito de notas, gente que escribe en la computadora, gente que no le gusta leer a sus contemporáneos, gente que está presurosa por definir los límites del género, gente que no está presurosa por definir nada, gente que goza en la propia escritura, gente que padece la propia escritura, gente que lee una rima y sonríe, gente que escribe sobre lugares comunes, gente que escribe sobre lugares no comunes a conciencia, gente que escribe sobre lugares no comunes inconscientemente, gente que trabaja sus textos, gente que corrije sus textos, gente que no sabe cómo trabajar sus textos, gente que no soporta las críticas, gente que depende de las críticas, gente que no entiende los cortes d everso, gente que cree que escribe poesía porque utiliza más o menos cortes de versos, gente que no quiere que nada perturbe su concentración cuando escribe, gente que escribe escuchando música, gente que lee lo que escribe y no le gusta, gente que lee lo que escribe y le gusta, gente que lee lo que escribe y no le gusta y lo guarda o lo publica o le pide al amigo más cercano que lo prenda fuego, gente que lee lo que escribe y le gusta y le pone una ficha y decide publicarlo, gente que lee lo que escribe y le gusta y cree que al publicarlo puede abrir sentidos, gente que no le importa su nombre pero sí su escritura, gente a la que no le importa el autor tanto como el texto, gente que le gusta poner su foto en la contratapa, gente que escribe prólogos más solemnes que el texto publicados, gente que escribe por competencia, gente que escribe por fratricidio, gente que trata de quitarle gravedad a la escritura, gente que se sienta y labura, gente que no puede decir por qué le gusta un texto y por qué no, gente que cree que arlt inventó al antihéroe, gente que lee por entretenimiento, gente que lee porque hay que leer para ser culto, gente que lee para acumular datos, gente que lee para decir que leyó, gente que tiene muchos libros y no los lee, gente que no tiene tiempo para leer, gente cuya opinión importa mucho, gente que escribe con minúscula porque le parece que así es mejor, gente que escribe tipo oración porque le parece lo correcto, gente que lee y no puede no asociarlo a otra cosa que ya leyó, gente que enriquece la propia escritura, gente que cree que vivir es enriquecer la propia escritura, gente que se fuma un porro para escribir mejor, gente que aprovecha su borrachera para escribir, gente que juzga a quiene scribe ene sos estados, gente que escribe y tiene un fotolog, gente que escribe para su fotolog, gente que jamás muestra lo que escribe, gente que no escribe pero que lee, gente que escribe pero prefiere dedicarse a otra cosa, gente que desea entrar en el circuito editorial y tener un cartón en yenny con su rostro, gente que escribe por necesidad, gente que escribe por encargo, gente que le dedica cierta cantidad d ehoras a la escritura, gente que le dedica cierta cantidad d ehoras a la lectura, gente que no separa leer por placer y leer por conocimiento, gente que separa leer por aprender, leer por entretenimiento y leer por placer, gente que lee y se detiene, gente que no puede leer novelas, gente que no puede leer poesía, gente que le cae mal los que escriben poesía, gente que le cae mal ir a un taller, gente que nunca fue a un taller pero aún así le cae mal, gente que se lleva mal con sus compañeros de taller, gente que se lleva bien con sus compañeros de taller, gente que aprecia la nutrición y la disciplina que da el espacio de taller, gente que nunca hizo taller, gente que no va a taleres porque a mí nadie me enseña a escribir, gente que habla porque escribir cuesta mucho, gente fanatizada con los textos efectistas, gente que no se da cuenta que escribe textos efectistas, gente que escribe prosa poética, gente que escribe sin saberlo prosa poética, gente que ni siquiera pierde el tiempo escribiendo, gente que no halla placer en la lectura, gente que escribe en su diario íntimo, gente que escribe columnas, gente que escribe para el populacho, gente que escribe de vez en cuando en su blog para captar cierto interés, gente que escribe en su blog textos indentendibles pero que generan misterio, gente que cree que todo lo escrito es plausible de ser publicado, gente que cree que no todo lo escrito es plausible de ser publicado, gente que no piensa jamás en publicar, gente que no le importa quién publica y quién no, gente que sube y que baja, gente que está a un click de publicar, gente que no entiende que pueda ser tan fácil publicar, gente que cree que un blog no amerita un buen texto, gente fanatizada con los blogs, gente que escribe sin puntuación, gente que dice que la puntuación es lo más parecido a las notas musicales, gente que escribe por provocación, gente que no escribe porque es perder el tiempo

Mayo 2006 - Panfleto

Aquel cuyo morbo no lo deja accionar, yo le digo:

Amíguese con el deseo.
Déjelo fluir.

El morbo es un deseo lleno de prejuicios.
Hágase cargo de su deseo sin prejuicios.
Destruya el fantasma del morbo.

Y para aquél que señale que la adrenalina generada por la ambigüedad del morbo lo hace energizarse, le digo:

Cambie ese morbo por puro goce.
Que el morbo recurrente se torna aburrido y quien vive de morbos está lleno de prejuicios.
Y el prejuicio...

...es el peor monstruo al que podemos enfrentarnos

porque ataca con la espada de la ignorancia y nos hiere de muerte con su perenne veneno:

la pedantería confundida por inteligencia.

A Ud., que le gusta mirar el pajarito muerto por el rechazo y la atracción que le provoca

le digo:

Disfrútelo sin culpa. Aniquile la ambigüedad.
Que le de placer porque sí

Y PUNTO.

No se justifique; no hace falta.
Hágase cargo de su placer y de su deseo de sentir placer.

Porque una vez liberado de ese vil sentimiento judeocristiano probablemente heredado, encontrará placer en lo que otrora hallara culpa.

Pasará Ud. a las grandes ligas.
El placer será tan intenso que su vida cambiará.
Porque al hacerse cargo de su deseo de placer como algo positivo, desmorbidizándolo, el mundo será suyo.

Verá cómo los otros temen frente al placer.
La intensidad lo elevará hasta la cumbre.
La adrenalina residirá en otras cosas.

Ud. que gusta pensar que el morbo le da sabor a la vida, tenga en cuenta que el morbo lo esclaviza.

La fantasía no es morbo, aunque eso nos quieran hacer creer.

Apueste por su fantasía, su deseo, su placer.
Deje de envolverse con grandes discursos de justificación y cobardía.

Sea genocida de sus morbos y hágase cargo.-

Mayo 2006 - Fineliner

Todo lo último tiene forma; alguna forma. Es una proyección mediata, se cumple, luego es inmediata: la cosa a largo plazo es en otro a corto.
No evaluo más que siempre.
No tomo recaudos en pos del arrepentimiento porque el placer puede con la culpa.
Estoy a borbotones.
Cagada hasta las patas pero, hey, quién dijo que eso se sentía ciento por ciento mal.
Sin embargo, quiero comunicarlo y no puedo. Es un parabrisas escarchado, fisurándose por el agua caliente.
Tampoco.
En el afán de reivindicar el género, he encontrado comodidad. Pero quisiera tomarme un café con alguno(s) de ustedes. No puedo por acá.
La línea que separa, separa.
Estoy mejor; entera, aunque no sepa decirlo mejor.-

Abril 2006 - Mal/Super mal

No, no sé explicar bien, porque a mí también se me traban las palabras, aunque hable mucho. No se me ocurren cosas así, magistrales. Me refiero, no grandilocuentes pero sustanciosas.
Sí,(vengo con las grandes palabras, al final: no puedo deshacerme)tengo un último tiempo insufrible.
Me pregunto si te darás cuenta de las cosas que exactamente me duelen, porque a veces pareciera, pero en general, no sé.
¿Cómo es que uno espera que los demás se den cuenta de lo que a uno le pasa?
Te tenés que dar cuenta. Cuánta mierda de esta índole uno maneja a diario, a veces, sin pensar. En eso. Para qué.
Cuesta mucho largar, pero sostener me está agotando.
Hay otras maneras; estoy intentando dar con una.
Estoy tan sensibilizada. Perdoná. Es lo que puedo.
Quiero ir largando de a poco el aire del globo.
En realidad, largártelo en la cara y que te rías por la idiotez, que cierres los ojos por el sopetón que seca la retina, que haga ruido nauseabundo.
Meterte un barrilete por el culo y que te rías.
Que me partas una botella de syrah mientras trato de correr por las góndolas de huevos de pascua.
Cualquier cosa que nos divierta, porque ésto no es divertido.
Yo estoy hecha una feta de jamón adicional. Te amo.
Estoy insufrible; me pasan mil cosas (muchas muy buenas) y soy una maricona que no se las banca. Que desea y desea y después, ja. Ahí te ves, dimítrica.
Soy una cara de hoja de tontina; ¡soy una cara de hoja de tontina!
Es más fácil agarrar y decir la concha del pato, la re puta madre que los re mil parió, estoy cagada hasta las patas porque no sé cómo reaccionar ante tantas cosas buenas, y porque por otro lado estoy cansada, físicamente cansada, no doy más, necesito dormir, necesito tener tiempo para verte, para estar con vos, para rascarme el hoyo en casa o para escribir, me da lo mismo, y no me alcanza el tiempo para nada, y quiero mandar todo, lo bueno y lo malo, a la mismísima mierda, pero nooooooo, no, no, me recuesto (dorso de manito en frente) y artisteo.
Pero amor, la verdad, ya ni para eso me da.
Quiero rociar con insecticida cada momento.
Cagazo, se llama. Fruncida de orto eso, sopapa vos, mogólico el resto, drama queen devenida carnicero, yo.
No te digo que lo detengas, porque es mi vida, no la tuya. No hay manera.
Acá nadie está para salvar a nadie; cortemos el pelotudeo.

Pero, plz. PLZ. Entendé:
El resto que me la recontra sobe; yo me meto soda cáustica, y vos haceme bombachita con la mano, apoyito en la cama y lo que quieras. Pero quedémonos.
Si me pongo más boluda, revoleame por la ventana, pero te amo, y no es adrede, y gracias y perdoname y te juro que nunca más me tomo un vino sin vos.
Boludo re boludo. Cuál de los dos más boludo. Omelette. Yo desacelero, vos acelerá, y vas a ver que enseguida nos encontramos en la misma marcha.
Mi hermoso.

Abril 2006 - Beat it

Oh sí, es otro de esos posts quejosos que los que tenemos blogs (the blogger force)nos deleitamos al redactar/leer. Como un café, cuanto más cargado, mejor (no hay caso, soy poeta....).
Menos mal que hice el anuncio; ya bien pueden o tomarse el palo o navegar en busca de mejores puertos blogueros.
Ya bien pueden seguir leyendo sobre Bowie. O qué. Qué se yo.
¿No entienden que lo que puedan llegar a leer acá es un recorte tan, tan nimio de mí, que no puede configurarse nada?
¿Soy lo que escribo? No señor, no solamente.
Estoy teniendo esos días que ameritan una de mis self-invented y brillantes frases "el 60 te pasó por encima y dio marcha atrás". No porque esté necesariamente mal con algo, sino porque estoy bien con muchas cosas, y un par de cosas malas tienen la potencia suficiente como para quitarme el entusiasmo, un poco.
Hoy empiezo un curso que añoré mucho tiempo con hacer. Los sábados hago la clínica con Casas, que es increíble (la clínica, Casas). Estoy expectante por nuevas posibilidades laborales. Estoy con un hombre que amo y que me ama, que es mi mejor amigo y para quien no soy su reina. Harta de ser la reina. Harta de querer serlo.
Pero todo ésto pierde su determinante belleza por mi maldito metabolismo dado vuelta.
Porque vivo de noche y no tengo tiepo de nada.
Vivo a contratiempo y corcoveante, sin ánimo alguno, como en stand by.
No puedo echarle la culpa a mi madre; tampoco tooooodo es su culpa. Porque igual estoy pensando en ella en estos días. En su indiferencia total. Y papá, qué. A veces lo llamo con la mente como una nena que necesita que venga alguien a hacer las cosas por ella porque ella no puede y lo cómico, es que si él viviera, yo no le pediría nada de eso.
Igualmente es curioso preguntarse qué te diría sobre tal cosa.
Si mi papá escribiera un blog, yo lo re leería. Pero a él no le gustaba escribir. Yo no estaba hablando de mi papá, ¿por qué me escapo así?
No hablo de la princesa-a-ser-rescatada, esa mierda es insalubre.
Yo estuve comprometida con anillo y todo y terminó. Hoy me descubro apasionada y deshonesta conmigo misma en esa época, ferozmente dramática por la búsqueda de satisfacer la imagen de él, de ellos, de quien sea. Las imágenes sos holgrámicas en este punto, y me distraen con su trasluz de realidad/irrealidad.
Yo necesito mirar a los ojos cuando hablo con alguien.
Tengo un mundo donde conviven tantas cosas que elegir y contar se vuelve carga, no, no siempre. No mientas.
La puntuación es inapropiada. No se puede escapar porque no hay escape y esa palabra es tan pimpinelesca que no tiene sentido.
Mamá, me puedo pasar con vos?
Veía a mi abuela en la cama y le contaba los dedos con miedo de que tuviera seis en cada mano.
Tengo necesidad de ponerme una sopapa en el pecho y destapar.
Nunca pensé que lo diría pero, estoy neutralizada. Así, como alicia pero sin toda la magia.
Forward, por favor. Fast Forward.
Cuánto odio Buenos Aires y su gente de mierda. Y la velocidad del tiempo acá, eso, ¿qué es?

Marzo 2006 - Agamben

Los seis minutos más bellos de la Historia del Cine


Sancho Panza entra en un cine de una ciudad de provincia. Viene buscando a Don Quijote y lo encuentra: está sentado aparte y mira fijamente la pantalla. La sala está casi llena, la galería -que es una especia de gallinero- está completamente ocupada por niños ruidosos. Después de algunos intentos inútiles de alcanzar a Don Quijote, Sancho se sienta de mala gana en la platea, junto a una niña (¿Dulcinea?) que le ofrece un chupetín. La proyección está empezada, es una película de época, sobre la pantalla corren caballeros armados, de pronto aparece una mujer en peligro. Inmediatamente Don Quijote se pone de pie, desenvaina su espada, se precipita contra la pantalla y sus sablazos empiezan a lacerar la tela. Sobre la pantalla todavía aparecen la mujer y los caballeros, pero el rasgón negro abierto por la espada de Don Quijote se extiende cada vez más, devora implacablemente las imágenes. Al final, de la pantalla ya no queda casi nada, se ve sólo la estructura de madera que la sostenía. El público indignado abandona la sala, pero en el gallinero los niños no para de animar fanáticamente a Don Quijote. Sólo la niña en platea lo mira con desaprobación.

¿Qué debemos hacer con nuestras imaginaciones? Amarlas, creerlas a tal punto de tener que destruir, falsificar (este es, quizás, el sentido del cine de Orson Welles). Pero cuando, al final, ellas se revelan vacías, incumplidas, cuando muestran la nada de la que están hechas, solamente entonces pagar el precio de su verdad, entender que Dulcinea -a quien hemos salvado- no puede amarnos.


Giorgio Agamben
Profanaciones.-

Febrero 2006 - Una progre emo

no puedo escribir
hace meses y meses que no le pego a una palabra. que todo lo que sale vuelve al tintero en efecto boomerang.
paro a pensar. pienso.
no me sirve.
algunas cosas me resbalan; otras, me duelen. además de eso, soy una maricona de mierda.
amor, te mudaste a tu nueva casa. ¿qué voy a decirte? un año y moneditas de cinco y nada ha cambiado y todo es nuevo. amor.
vos vas haciendo
tuyo el lego. miro intacta el anular
con un anillo
recelo
y pixel, también, por otro lado. una cosa que me tiene latente en observación. uso la sombrilla japonesa pero tristemente, me sigo estrellando contra el piso. un piso movedizo, claro.
sino, sería más de lo mismo.
el contexto me (nos)hace, señores.
aprendí nuevas palabras.
voy rompiendo mi semántica y es doloroso.
lo auto referencial; ¿qué esperabas? ¿desde qué otro lugar se puede escribir? voy a ser tristemente dogmática: sea como sea, somos el alfa y el omega de toda nuestra transferencia. de cualquier expresión. lo no-auto referencial es imposible.
no decodifico; codifico, y entiendo.
pixel a pixel voy formando un corpus desparejo. no llego; tengo el maquillaje pegado. no formo.
no encuentro ninguna manera porque no la estoy buscando. ¿qué debería...? ¿quién dijo: "escribir es escribir y escribir y escribir y escribir y escribir"?
creo que gertrude stein.
no leí nada de ella.
no puedo con mi genio (no tengo ninguno), estoy deshauciada.
es tanto más fácil
tener a mano la plantilla
de diseño.
no puedo despegarme
del lugar común. qué
me estás diciendo.
por favor, más fuerte

tiene que macerar, yo digo.
pero si el pixel está intacto
¿cómo...?
no puedo ir por ahí, insertando tags a lo loco

Febrero 2006 - Scanner

estando boca abajo
en la cama
me pregunto
si se cortará la mala racha

la terrible forma
que avanza de pies
a cabeza
como un scanner

prendo la luz
velozmente abro
la ventana
y busco el recorte
el corazón
se me va a salir
del cuerpo
saco la cabeza
y los del edificio
de al lado
me miran las tetas
¿alguna vez
va a parar este ruido?

el teléfono
del trabajo de Alice
-¡no me lo sé!-
¿y cómo voy a despedirme?

en el oído se expanden
todos
y cada uno de los ruidos
como una metástasis
que no me permite
dejar de pensar
que no hay ráfagas de viento
que el piso no,
no tiembla
que la gente no grita
y si no grita

no está pasando nada

me siento
no puedo respirar
casi estoy temblando y prendo
la tele para ver a Chiche
Gelblung que va a decirme
que no pasa nada

los pasos del techo del vecino
parecen piedras
y me acuesto
llorando como una loca

nunca estoy tan triste
pienso
¿cómo me hago
ésto?

entiendo pero
miro la habitación
con la clara convicción
de que una ola
va a arrasar
con la casa

Diciembre 2005 - Las cucarachas

Camilo:
¿Alguna vez oíste hablar del famoso "Cadáver exquisito"? Es un juego boludo pero divertido, donde agarrás una hoja y escribís algo y se la pasas al de al lado, pero previo a ello, tenés que doblar la parte que escribiste para que no se lea. El otro escribe algo y hace lo mismo, y así, esa es la dinámica.
Mi poca monta no me ayuda a la hora de sacar el porqué de ese nombre tan obtuso para semejante simpleza. ¿Vos qué pensás? Es como disfrazar a un hombre de cucaracha para contar una historia (ja! lo instrumental del género ;) ). Los eufemismos y los difemismos; qué se yo. No es algo de lo que me importe hablar si me siento a tomar mate. ¿Podrán hacerse recortes más o menos coherentes a lo que somos, vos o yo, por una charla matera? ¿Si alguien pispea esta correspondecia?
Me preocupa, no sé por qué.
Supongo que es mi poco práctica intolerancia hacia los gestos injustos. ¿Podría yo armar un "Cadáver exquisito" con vos, por este medio, y sin doblar la hoja? Hacer lo que se nos cante, bah. Qué difícil que es ser concreto cuando se escribe; eso me pasa. Es como tener una imagen y querer transcribirla; no me pasa. Me sale a borbotones la palabra, pero la imagen viene después. Creo que soy una maldita purista de mierda, nada más.-

Un abrazo,
Ginebra.-

Ginebra:
El cadaver exquisito.
Bueno, digamos que cualquier cosa que venga de los surrealistas solo tiene que tener fundamento, nada màs ni nada menos, que fuera del consciente.
En algun lugar de la cabeza (supongo que al fondo, ya un poco polvoriento) esta el sentido de ese nombre para un juego que, ¿tiene sentido? No voy al sentido de "proposito", o sì, pero no uno tan deducible.Digamos, ¿tiene sentido considerar aquello que salga de dos, tres o mas personas que han escrito un impulso (tal vez de escritura automatica como tambien hacian nuestros amigos) màs que el proposito mismo de "ver que pasa si dos, tres o mas personas escriben lo primero que les venga a la cabeza"?
No sè si me estoy enroscando demasiado dentro de algo que es practicamente circular - no todo lo es? Autorrespondo: no, todo no. El nombre obtuso, y obtuso el juego, no menos fascinante. Me conforma sobremanera creer que la denominacion "cadaver exquisito"(una bella imagen, por cierto) fue tan azarosa y espontanea como el mismo juego se lo proponia. Azarosa y espontanea como tantas cosas, inmesurables, hijas del capricho, tambien. Azarosa y espotanea como cualquier charla de mate, como cualquier capricho de empezar a extrañar, o como un pedazo de perejil de la cena del dia de tu casamiento, como el señor vestido de cucaracha, y asi continua. Azaroso y espontaneo, ¿como esto?

Besos,
Camilo
.

Camilo:
Ah, ya veo! Los surrealistas.
No sabía.
No te enroscaste con lo circular, es cierto, en un punto, ¿qué no lo es?
Tampoco me quiero poner taxativa sobre las cosas ni teorizar sobre lo que no sé, pero sí puedo pensar en base a lo que vivo, y coincido con vos. ¿Te das cuenta de cuánto me atajo? Me da tanto miedo pecar de taxativa; me da tanta pena en el resto cuando hay exceso de dogma. ¿Por qué se necesita dogmatizar tanto? En este vanagloriarse de un saber/opinión, ¿te das cuenta del agujero que hay? No hablo en todos los casos; ya sé que me vas a decir que la taxativa estoy siendo yo al dar por sentado que todo ser dogmático carece de. Pero en algunos casos, me exaspero.
No me quiero poner en calidad de intelectualoide, pero estoy tan feliz porque en estos días, mientras esperaba tu respuesta super ansiosa, revolví y revolví tratando de encontrar un poema que había leído una vez de Borges, creo que el único poema de Borges que me gustó.
¿Cómo puede ser que me queme la cabeza como cuentista y que como poeta me aburra tanto? Bueno, no importa; claro que puede ser. Finalmente encontré el puñetero poema, ja! Necesito que lo leas:

Despedida

Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas paredes y el mar será una magia entre nosotros. No habrá recuerdos. Oh tardes merecidas por la pena, noches esperanzadas de mirarte, campos de mi camino, firmamento que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes.


Me imagino que ya sabrás porqué me gusta tanto. Decímelo vos.-

Beso,
Ginebra.-

Ginebra:
La taxatividad! Que facil reconocerla en los discursos ajenos y dificil sacarla de los propios!
Escapar de la taxatividad se vuelve terrible cuando uno confudne taxatividad con afirmacion.
Ginebra, hay un vertigo en no afirmar "universalmente" algo: el vèrtigo de la duda. Vertigo, lo llamo tal vez caprichosamente, tal vez no; cuando hay dos abismos sin saber a cual caer, siendo ambos grandes vacios: Dudarlo todo, afirmarlo todo. Si planto la duda crece el arbol nihilismo. jajaja. Los imagine a todos estos escritores como granjeros y no puedo evitar reirme. Sin embargo, insisto, la taxatividad tiene ese filo de "afirmacion" que taja completamente dos cosas: el posible cambio propio, y la subjetividad ajena. Me encuentro espacando de la taxatividad temiendo tambien asesinar y acribillar la posible taxatividad ajena. Es grato estar de acuerdo,¿no? puedo afirmar tantas cosas, sabiendo que nadie me las retruca. Es grato, huyendo despavorido de lo taxativo, sabiendo que alguien más puede compatir distintas cosas, cosas distintas. Pero, no es tan facil Ginebra...
Logicamente seria, ¿mientras menos taxativo sea, mas dialogo es posible? Aun si, si nada "es", si no hay tesis, ¿que tenes para compartir? ¿La anti taxatividad no sera un eufemismo? Si Borges no hubiera dicho: "Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes". Nada mas taxativo que el marmol, nada màs plomizo, mas perpetuo, nada mas taxativo que ese verso. Prefiero una taxatividad consumible, comprometida, involucrada. Es tan border, la situacion.
¿Cuando se esta comprometido, cuando se esta siendo taxativo? Digo, taxativo y taxidernismo, ¿no? Creo que todo cambio necesita dos polos taxativos, y que el cambio puede suceder, en una transicion, en un dialogo entre ambos polos.
Intentar ser justo con el discurso propio, y con el justo ajeno; y con esto pondre todo mi taxativismo para mantenerlo. ¿Estare siendo injusto?
El punto miedo, peligroso, de no tocar dos extremos. A esto, pregunto, ¿existe? Si llego a èl espero no darme cuenta.

Atte,
Camilo

PD: ¿Purismo no es tambien un eufemismo?



Cam:
Claro que todo este enrosque del discurso taxativo o no nace de mis propios miedos.
Me da miedo no tener las herramientas o comprometerme demasiado con una idea cuyo pilar pueda caerse así, de una, ante el menor análisis. Pero creo que el fondo del problema no tiene que ver con el discurso, sino con la mirada de los otros. Y con el autoengaño.
Vos bien sabés que hace un tiempo yo no me creía nada de lo que decía, porque temía que fuera una mentira para saciar mi ansiedad.
Qué sé yo.
Sin embargo, mi parte soberbia (que ocupa un alto porcentaje) se contradice bastante con la búsqueda del no-dogmatismo. Me parece, a veces, que mis miedos son miedos inventados porque sí para paliar mis partes menos atractivas a mis ojos. Me la paso hablando y afirmando, y si afirmar es ser taxativo, lo soy, y mucho.
Pero aún así, ante la mirada de los otros, lo taxativo puede ser malinterpretado, y ese es otro de mis mayores miedos. Luego de hablar, se está maniatado, a no ser que el otro permita un diálogo. Pero cuando no hay diálogo, ¿qué hacés?
Te jodés.
Y acto seguido, los juicios de valor. Fundados en: lo que se le cantó al otro calificarte.
Bueno, bueno, ya sé que estoy siendo re laxa, que la mirada del otro siempre poco tendrá que ver con la mirada que yo tengo de mí misma; ya sé que tiene que ver con el bagaje que traiga el otro, con su historia, con todo su enrosque y con lo heredado, cómo no. A todo ésto pienso que en realidad lo que me debe preocupar es la imposibilidad de diálogo.
¿Cómo podés armarte mi imagen si no me conocés? ¿Me entendés lo que te digo? Yo te leo, pero no te conozco. No sé los gestos de tus manos, tu voz, y aún si te tuviera frente a frente, me faltaría mucho tiempo para llegar a ahondar en vos, en el vos que yo capto, ¿no? En el vos que mi percepción, sea como sea, me pueda llegar a facilitar, sin embargo, creo que con información directa del otro se puede llegar a formar una imagen más o menos "pertinente". No digo con pertinente "real". Real es imposible, porque ni mi realidad es LA realidad, porque no hay realidad más que las propias realidades, la de cada individuo, ¿no? Porque es como si existiera sólo la realidad individual, y luego, el poder compartirla con un otro: no para convencerlo de esa realidad, no, sino para agilizar el intercambio y hacer que la comunicación se establezca. ¿De qué otra manera se puede "conocer " a alguien sino?
A mí te juro que no se me ocurre otra. Bueno, ahí tenés, mi dogmatismo, jajajaja.
Cam, no digo que los juicios de valor puedan evitarse. Digo que hay que ser inteligentes y poder reflexionarlos a partir de la propia degustación, y de lo empírico.
Igualmente, el Camilo que mi módem decodifica y traspasa a mi lenguaje, al único que puedo manejar y el que vengo forjando desde que nací, es un Camilo adorable.

Beso,
Ginebra.-

P/D: ¿Leíste a Wilcock?

Ginebra:
Me quede pensando en algo que me dijiste. Sobre la "imagen pertinente". Creo, verdaderamente, que cuando uno se refiere a la persona que "mas lo conoce a uno", se refiere a la persona que mas vio de lo que se quiso mostrar.
La persona con la que mi imagen mental yla suya sean màs parecidas. jajaja.
Es terrible, ¿no?
Pero tan "real",¿no?
Hay un terrible grado de subjetividad que nos impregna, que nos hace tener las propias realidades de las que hablás; pero por supuesto, que al afirmar esto nos enfrentamos a un problema nuevo: Dentro de estas realdiades, esta el "juicio" (lo unico que nos sirve para unir la percepcion+reflexion), y si todos tenemos realidades distintas, "tu juicio" de "mi realidad" (porque "yo", que soy parte de mi realidad, que soy "la vida" en realidad) está sujeto a tantas cosas que, no solo no conozco, sino que ademas, ¡me son ajenas!. Pero que terrible es la subjetividad.
Entre otras cosas, incontrolables. Sartre (lo tenia que citar, mis disculpas) dice que desde que nacemos, nosotros somos el Centro, punto medio, del propio universo. Las cosas se miden desde nosotros: este mouse esta a 10cm de mi, esa señora a dos metros. Soy el que pone las medidas, desde mi las cosas"estan". No solo estàn, sino que desde que yo estoy "aparecen"(fenomenologicamente, tambien), son, existen. Y de repente... el OTRO. La mirada del otro, la vemos, nos mide. ¿Y que paso? De repente nos convertimos en un elemento que gira en las orbitas de la galaxia donde otro es el sol. Soy el mouse, soy esa señora. Es terrible, pero, tambien, ¿sabes que creo? que es justo. Es justa la existencia del otro, del juicio, de la injusticia. Puede ser injusto, para tu universo, para las medidas de justicia"propias". Y sufrirlo, sabiendolo o no, lo sufris desde que existis Porque si pedimos que todo sea como nosotros lo vemos, estamos siendo taxativos con lo que nosotros pensamos de nosotros mismos, para con los demas. La injusticia la ponemos nosotros. No dejan de ser increiblemente descorazonadoras, frustrantes,tajantes.
Pero el dialogo, el dialogo es muy dificil. A pesar de la taxatividad, de la subjetividad, del otro, siempre està(no lo objetivo) pero si lo concreto. Porque nuestras mentes seran"misterio", pero cuando algo es real (como la traicion, como el miedo,como mi mano) dudarlo es extender nuestro poder sobre la realidad. Porque de ultima, es tan poco (y tan facil de malograr) el poder de la subjetividad sobre lo concreto. Y es bueno que sea asi. Porque si mi palabra es de hierro, de marmol, de oro, entonces mi palabra es capricho. Si palabra se impregna de lo concreto, de realidad, habra dialogado. El otro tambien es realidad, tan justa como la nuestra interior. Me puse un poco solenme, pero digo todo esto hasta un poco triste. Como adolorido, como perdonando.
No se.
Wilcok es un copado, ese tipo, me encanta.

Atte,
Camilo


Camilo:

Me quemó la cabeza tu mail, especialmente porque venía yo ya exhausta de la reincidencia de esta idea en mi cabeza. Así que me voy a jugar a barbie.com. ¿Vos cómo andás?

Beso,
Ginebra.



Ginny:
Ando bien, escuchando Madonna, basicamente. Estuve leyendo Lolita hasta hace un rato. Increible. Por cierto, tengo tanto hambre.
Me hiciste sentir aburrido.
un beso, Camilo.


Diciembre 2005 - Intro 1

Yo no inventé nada.
Supe encontrar a mi conveniencia, pero está bien, porque todo se hace por conveniencia.
Todo se hace por el contexto, también, y nunca estoy exenta de estar allí.
Por eso sólo puedo aprender de él y respetarlo, y quererlo.
Amé a quien amé por el contexto.
Soy lo que soy, en definitiva, por el contexto.
También se lo llama sociedad o entorno.
Si soy sensible, gran parte es por mi contexto.
Aunque también heredo y también tengo talentos.
Es doloroso ser tan sensible estando en este contexto.
Mi percepción de la realidad se debe en gran parte a mi herencia y al tiempo donde nací.
No es casual que yo diga no es casual, ni que entienda las cosas como las entiendo.
Es consecuente a lo que puedo y a mi resistencia.
Me quito la máscara para ponerme otra, y aún así, no me conocés, ni yo termino de aprenderme la tuya.
Sólo me pongo existencial porque en mí son brotes de cruda honestidad intrapersonal.
Tampoco importa cuánto escriba; nunca será un sustituto de la oralidad.-

Diciembre 2005 - Mensaje ecológico

Por mucho que le cueste, se toma el trabajo de desenvainar cada una. Los filos no perdonan, y en la intención de limpiar los guijarros, se le van pelando los índices. No es que sea una tarea muy ardua, pero en un punto pareciera.
Lima las aristas y parece real, un recorte que reconoce en tiempo y espacio, dramáticamente con convulsiones de pestañas.
Apaga el cigarrillo ya consumido por mera formalidad. Se lava las manos por tercera vez en el baño chico y vuelve a sentarse para enhebrar dedalitos en una tenaza, servir agua en un vaso playo, terminar de enjuagarse el pelo.
Sostiene un puñado de sal en la mano izquierda; levanta el brazo, lo descansa. La enumeración la envicia. Un corazón de plástico auspicia el conjunto de lápices atractivos, recolectados. En una pausa detiene el respiro.
Cuenta pero no sale. Piensa en una palabra: híbrido. Otra: grávido, y: colocación. ¿Apasionada? por el vaciamiento enuncia a continuación: coloco híbrida, ingrávida, selecta.
Una porquería de decir. Una sintaxis de incógnita. Apasionada por las esdrújulas. Hace un juego: esdrújula esdrújula, la palabra se desperfila, fantástico. Está encantada y adormecida. Bastante desacelerada por el juego fácil. Afilar el lápiz, adquirir el oficio.
Una tierra afortunadamente inconquistable. La letra da un paso en falso y recibe con un caluroso aplauso al prejuicioso raciocinio, pero entiende: hay mutilaciones imposibles. Está con el peso de la casa sobre la nuca abajo, y escribe: está con la nuca baja y escribe: con la nuca gacha, escribe: mi mayor pretensión es purificar este espacio.

Noviembre 2005 - Plín!

Nunca entendí esa manía por exaltar la figura de los medios de transportes en la literatura contemporánea.
Sí, sí, estoy en el subte y no me pinta el bajón, no me salta la idea de adoquines parisinos, no me creo el espíritu bucólico pro Pizarnik...etcétera (?)
(No sabía qué más poner. La idea ya está presentada).-

Noviembre 2005 - Ars poética?

Que me complica la contra inercia, las apariencias generadas, la falta de información, el exceso de información, la poca monta, el corto criterio, los fantasmas, las leyendas creadas en torno a, el velo que separa, la rivalidad que hiere, las ideas construidas por rebote, la sinuosa línea entre lo que me has dicho y lo que he interpretado, las paralelas, los puntos suspensivos creando en el espacio, el vaciamiento y la resignificación, los signos de pregunta, los diálogos inverosímiles, el tono agregado, la falta de empatía, los juicios de valor, la mala suerte, las rutas inadmisibles, las dramatizaciones, la relaciones perdidas, la falta de fluidez, el temblor en los labios, el gesto desconocido, el rictus de amargura, el calor en la mitad de la espalda, la debilidad del yo, los prejuicios, el veneno, la impotencia, el signo de exclamación, la fórmula inconclusa, la barra de energía, la cama que succiona, las reconstrucciones, el ojo que brilla, el síndrome emparedado, la tierra blanda, lo no dicho y lo inventado, la lista de los deseos y los textos recreados; el anillo turgente sobre la yema, la laguna negra, el sendero poblado, la precisión de la palabra, la celosía y el reencuentro. El espejo de narciso, la mirada de narciso, lo que yo pienso o imagino, lo que saco y pongo y agrego y formo, lo que me creo, construyo e imagino, y el otro.

"Dios mío, no permitas que juzgue o hable de lo que no conozco y no comprendo"
Antón Chejov.

Noviembre 2005 - Con los dedos enhebro cuentas en un rosario imaginario

le pesa el párpado -es el cansancio- voy buscando una habitación donde detener el impulso. el piso se abre y entre baldosas inodoras aparece la moneda. elevo la mano para alcanzarla con mi desmesurado poder telekinético, pero no me sirve. un árbol de raíces frondosas menea su cuerpo en una contorsión. una presión en el estómago me indica la salida. la nena rosada esta flotando sobre un escalón ingrávido, con los ojos cerrados como un caballero en trance.

Noviembre 2005 - Carta/Carta

Querida querida: Si te escribo estas líneas es por motivos musicales. Anoche me subí a una montaña de pus que enviaba electrsondas por un do bemol como los que preparaba tu abuela, ¡la recuerdo! Doña Dignidad. ¡Y cómo! Me vi envuelto entre payasos y saltamontes que agitaban con destreza su típico número de inalámbricos y monedas, ya sabes. Algo de ello vislumbrabas cada mañana cuando Molly se balanceaba intrépidamente por el torniquete que guardábamos para ocasiones especiales. Mi pequeña Molly, ¿cómo ha estado? He visto tantos regalos para ella. Espero que su intrínseco centrifugado no haya desmadrádose con aquel chapuzón vericueto que a veces le acontecía. Aunque algo me has contado en tu anterior carta, ¿no es cierto? En un diálogo con el vecino recordé tus intensas palabras: "La holgazanería, mi querido querido, tumultuosa herbácea devenida cáctus que cuelga y me ensopa la matraca y el yunque, ese delfín golondrinesco cuasi hortelano; un cuento de vikingos y tabúes" porque recitó un poema sureño. La narrativa se me ha vuelto imposible. Me atraco con esa inconcebible bola sebácea que traba y no despide horda alguna de galletería....siento un picor altamente alcalino ofendido musarañero que tantas veces me embosca y repercute. ¿Qué debo hacer? Me han pagado este viaje para escribir mi último libro y mira, las dromedarias y xilofónicas delirantes de las copas se marchitan con un aire insectuoso, hálito incierto de Ariadna. Como un ósculo copulativo. Veo las faldas altas y te recuerdo trémula, expectante, precavida, yuxtapuesta, subordinada, paralelograma, ecuestre, trasvestida, vegetariana, uniforme, cuneiforme, azabache, gloriosa, africana, selvática, convexa y perpendicular...¡oh, querida! ¡Tanto te extraño! Los días me parecen parasimpáticos y certeros, con mañanas de diademas y mediodías de cabina, con el sol alto como papeles en sepia, un vaso de souvenir me transporta al elixir de los tomboctúes estrafalarios aguerridos, elocuentes náyades y bellacos. Espero hallar la paz en estas tierras de garbanzos y destornilladores.
Tuyo, Tu amado Edimburgo.-

Octubre 2005 -Vengo distinta sobre las ruedas de un coche morado

Con calma -¿quién me corre? estoy sola en mi trabajo a las 6 y 20 de la mañana. Decir "con calma" ya es un latiguillo en mi escritura- estoy sentada, ¿qué otra cosa sino? Mi trabajo consiste en tener el culo aplastado durante 8 horas casi. Me acordé de mi vieja que ahora viene a hacerse los controles, y de los sentimientos encontrados que me despierta, de mi hermana Alicia, de mi hermana Luli, de Alis que me espera en casa para dormir. Llegar a la cama calentita y que él sin abrir los ojos me diga "hola amor, te amo" y se corra "¿cómo te fue?" y yo me saque la ropa rápido, me arme un pijama casual con la ropa amontonada sobre mi puff y me acueste. De las ganas que tengo de jugar al Sims 2 y de leer, pero para lo primero no he tenido tanto tiempo y para lo segundo, tiempo de sobra que no aprovecho. Pero pienso, si no tengo ganas, porqué tendría que sentir que desaprovecho el tiempo. Desaprovecharlo sería hacer algo que no me da placer. Sin embargo, la lectura me lo da. Pero no tengo ganas. Entonces no llego a ningún lado. Me acuerdo que hace como un mes que no voy a la psiquiatra y que la tendría que llamar. Pero para qué, si tengo medicación para dos meses más, mínimo. Que tendría que empezar terapia, así dejo esos malditos caramelitos antidepresivos. Pero para empezar terapia tengo que buscar a un psicólogo con el que pegue onda, y no me dan ganas. Digo, tendría que hacerlo por mí, pero yo no tengo ganas; eso es real. Las cosas que tengo ganas, las hago, en la medida de mis posibilidades. "Hacerse cargo del deseo personal probablemente sea lo más difícil del mundo". Sí, Vero. Y tengo ganas de que sea ya Enero para ayudar a Alis con su mudanza, y tengo ganas de irme a Polonio, y de ver a mi familia para las fiestas. Pero no de ir al psicólogo. Cuando me sienta cómoda con la idea, lo haré. Basta de psis por un rato, que me siento bien. Suena como una excusa que me estoy dando a mí misma, pero no sé si por no ir o por escribir-me- ésto o qué. Me siento contenida. Contenida en mí, wow. El año pasada estaba tan desbordada, tan desesperada. Escribía como una desquiciada. Ahora, desde la saga de Teatro Kabuki, no volví a escribir nada. No puedo, no me sale. Si hasta empiezo a sentir culpa por no tener ganas, y sí, Vero, es tan difícil hacerse cargo. Y ahí me digo "¿por qué sentís culpa, boluda?" y me alivia la idea, pero la culpa por no sentir culpa es el remate más morboso que conozco y que he sentido. Afortunadamente, la tormenta cesa antes de enloquecer demasiado. Porque soy una obsesiva, una enroscada. Pero me siento más en el eje. No sé. Me atormento un poco con lo mismo, y siempre aparecen cosas nuevas, pero sonrío con más honestidad. Con una honestidad que me duele de tan bien que me hace. Sí, seré una artista, cómo no dramatizar todo si siempre lo hice. No conozco otra manera. Pero yo me creo ese personaje también. No sé cuando se levanta el telón, y pienso en Kabuki y es eso, estoy así. Quiero trabajar ese texto en el taller. No sé cómo reaccionar cuando no estoy atemorizada. En general me duele mucho todo -eso suena a ese texto que posteé una vez acá, bah, en el blog anterior, "Mal día"- y quisiera poder leer "Aguaviva" de C. Lispector sin pasármela llorando hasta la última página. Pero ya pasó casi un año y es distinto. Me quiero ir a casa con Alis. Hoy mientras hacíamos el amor le dije que quería tener un bebé. ¿De dónde salió eso? ¿Me voy a poner a hacer lo que hizo mi vieja y tantas personas que conozco? No puedo llenar mis huecos afectivos con personas. Me pongo a llorar, ¿ves? una zona dramática que se despliega apenas escribo. Porque es el personaje, ¿no? ¿Dónde empieza, cuándo termina? y así. La voz que va dictando se filtra por lo cognoscitivo y ahí nomás ya sale contaminado...pero qué, ¿el pensar no es filtrar ya de alguna manera? y sintiendo paso por el módem cerebral que todo lo acelera y aclara, y empeora. No sé. No tengo ganas de hablar de esas pelotudeces. No sé qué me quiero creer, porque igual duele, pero hasta lo fantástico, así que se ve que más allá del filamento que lo envuelva, es ser artista, nomás. Me quemo la cabeza pensando en cómo carajo terminar ésto sin que me suene efectista.-

Octubre 2005 - La fuerza centrípeta

¿cómo podría yo hablar de lo que es grande o pequeño, de las ideas o de la vida de otro que no sea yo? ¿cómo puedo estar segura de lo que me dicen y su correspondiente interpretación si no conozco a ciencia cierta a aquél que lo dice? ¿cómo saber si soy un receptor competente? ¿cómo entender la totalidad de algo, o un ápice, si no estoy convencida de mí? ¿cómo puedo comprender si no me comprendo? ¿cómo es posible que hablemos tanto, y de todo, y tan poco? no entiendo cómo se puede desear hacer tantas cosas en el jardín de una morada sin saber en qué consiste esa morada; si se vive en un castillo o en un dúplex o siquiera sin conocer la habitación donde uno se encuentra parado. no quiero llenar más mis huecos afectivos con personas.yo sólo quiero hacerme cargo de mí.-

Agosto 2005 - En el recoveco

Me levanto a la mañana unos 20 minutos antes de entrar a trabajar, ya que el lugar en cuestión me queda a sólo 4 cuadras. Me siento en la cama, algo aturdida, bastante. No, faltan más de 20 minutos, pienso. Estoy temblando, tengo miedo y quiero llorar, pero ya estoy llorando. Hace un tiempo había hablado con mi mamá y le propuse mi emancipación económica completa, pero la reaparición de los ataques de pánico y toda la mierda que eso conlleva, más la inminente depresión, hicieron que mi animosidad de independencia se viera obstaculizada. No contaba con tener que pagar medicamentos y tratamiento. Me da miedo despertarme, a veces. Genero un sentimiento de vacío tan grande que me desespero y neutralizo. Tengo miedo. No siempre el abrazo de Juan me calma. Me siento sola contra el maremoto. No es un momento fácil. Hay muchas cosas que no entiendo, y mucha gente que no entiendo. Me agoto mentalmente. Me quemo la cabeza todo el día todo el día -paro- y otra vez. La habitación es vacía, pongo sobre todo el dedo en alto para acariciar el pespunte. Me agoto de decir ésto, de decírmelo a mí, tal vez, no sé. No quiero que me salven, pero no puedo sola, y me da tanto miedo. O sí, sí puedo sola, pero tengo miedo. Mi corazón es un alfiletero. Perdón. Gracias. Perdón. Perdón, hermosa. ¿Qué te haces, hermosa? ¿Y por qué?

Julio 2005 - Producto de I'm not an animal

dije, fui a sentarme a escribir porque pensaba en hacerlo mientras veía las películas. que qué mierda, qué angustia sostenida en el pecho (¿dónde más?), en la garganta. que si me duermo me despierto y pronto pasa. las horas de silencio me son útiles. tecleo pero no veo nada, y la luz azul me va dictando un sonido taquigráfico que desconozco. ¿cómo voy a hacer? ¿cómo voy a poder? me revuelve la tripa una imagen, un brazo que cuelga en vaivenes sobre un codo estrecho. me callo con la música. me culpaste de. yo no hice nada. azul. azul y en la panza, una bóveda. no se trazar la línea ni sostener. el lápiz. tengo. calor, se me hincha la vena, y en esta pulsión noctámbula de escritura me siento más acompañada. dónde está alicia. dónde está dimitri. dimitri. tengo escamas en los dedos. dije fluir y voy enhebrando en el hilo tenso de la coherencia...¿para qué? ¿Para ustedes? Pero por favor. por qué me detengo y pienso. por qué dudo. me pesa el cuello vengo a bajar lo abstracto no puedo tengo una luz izquierda en el sombrero que pesa quién publica ésto por qué para qué, me caen los dedos. pero pienso. mato y pienso. no invento. me pesa es eso las napas me señalan pero resbalo con firmeza voy rodando como un pelotudo maté la fluidez porque pienso y porque quiero decir algo y cerrar / concepto. el desmadre es tan inconquistable y ésto no es un puto poema ni una mierda de prosa poética o como quieran teorizar en esa necesidad enfermita que tienen .clasificar las cosas es que no sé decir las cosas de otra manera en la que me sienta más cómoda

Junio 2005

Considerando que ésto era, íbamos bien. Trabábamos los rulos aclarados con los lazos de colores; atábamos en alto. Las ondulaciones entre hebra roja y oscura se recostaban entre los negros bucles. Los sujetábamos con tirantez para evitar el desborde. En el centro, con precisión de samurai, la abuela abría camino con la cola de un peine, a los lados se amarraba con hebillas, los hilos sueltos se adherían con invisibles. Con la simetría elaborada nos enroscaban los extremos lacios de las colas hermanadas, tan verosímiles que daban miedo. Con el dedo corvo nos sujetaban y estiraban, y con el cepillo de metal repasaban y alargaban, ajustaban, retocaban y acicalaban en discretos moños. Los remolinos se aplastaban con agua de colonia ye sobrante se nos desparramaba en la cara. Nos acariciaban los ojos con la impresión de ardor, y cerrarlos. Nos enseñaban a no tocar. Marcábamos con el dedo, y señalábamos lo sagrado: la volátil cinta friccionando con el pelo. Lo prolijo, femenino, y para dormir el largo desplazamiento sobre la espalda nuevamente, sin apuros con las cerdas, sin permiso, sin fisura. La tracción de las uñas de Abuela en nuestros cueros cabelludos. El sopor en. El cabello así iba creciendo. Se nos alejaba de la nuca con atroz desconocimiento. No nos ululaba. Se desarmaba el tirabuzón, sí. Este cabello nos va alienando. El aletargado rizador en nuestras manos para envolver las pestañas. La volátil cinta bifidiza la lengua, segura de abrir camino con el precipitado del peine, con la punta del rulo armamos en la garganta un ovillo. Con el ardor friccionándonos los nudos, y tironeando.